Rincon del Internista – Los usurpadores y El punto ciego

Manuel Ramiro H

Med Int Méx. 2017 enero;33(1):144-145.

Jorge Zepeda Patterson

Los usurpadores

Planeta. México 2016

Una nueva obra de Zepeda Patterson, que seguramente tendrá tanto éxito como sus dos novelas anteriores, Los corruptores, publicada en 2013 y Milena o el fémur más bello del mundo, con la que obtuvo el Premio Planeta 2014. Después de muchos años de trabajar, con mucho éxito, como periodista y haber participado en algunos libros de ensayo, saltó a la escena como un magnífico novelista que además ha obtenido gran aceptación de crítica y de público, sus dos anteriores novelas han sido muy vendidas y muy bien aceptadas por los establishment literarios. Ésta es una novela que forma una trilogía con sus dos anteriores, no sabemos sí será una saga, el caso es que aparecen varios de los personajes que destacan anteriormente: Los Azules, cuatro (ya no tan) jóvenes el padre de uno de ellos y amante de otra, incluso reaparece Milena en un papel central. Se trata de un thriller magnífico que va de poder, sucesión presidencial, golpe de Estado, espionaje, narcotráfico y un poquito de amor con diferentes manifestaciones; magnífico terreno para que un gran escritor consiga un libro que captura y que uno necesita terminar en cuanto lo empieza a leer. Retrata una situación que sucede en la FIL (pero de 2017), que al final no es sino un distractor para un golpe de Estado o cuando menos un cambio de candidato a la presidencia, la lucha por el poder, las intrigas palaciegas y la descripción de un Presidente de la República están magníficamente retratadas, la participación de Los Azules resulta trascendental, pero con toda la ruindad que ya los caracteriza en sus apariciones anteriores (excepto a uno que sigue siendo azul, a pesar de que no es tan malo). Un amigo me comentó que la novela es tan buena que lo atrapó, pero que los personajes son muy desagradables, porque hasta los buenos son malos. Quizá lo que suceda es que así son de siniestros los personajes que se mueven en esas dimensiones. La obra me recordó un tanto a la saga del poder de Luis Spota, quien también utiliza más de un personaje en más de una obra y al final termina en golpe de Estado militar, no cruento (el de Patterson es más sangriento), pero de coroneles, no de generales. Creo que la técnica de hacer reaparecer personajes de obras anteriores no es en sí reprobable, pero quizá no debiera hacerse con tanta frecuencia. Un genio de esto fue Pérez Galdós, pero lo hacía con tal sutileza que uno podía no percatarse o, habiéndolo hecho, había que ir a buscar dónde encontrarlo en su amplísima obra. Zepeda Patterson es un conocedor de ciertos inframundos y entre menos tenga de ficción Los usurpadores, peor para todos nosotros. Desde luego no se puede dejar de leer y recomendar.

Manuel Ramiro H

Javier Cercas

El punto ciego

Literatura Random House. México 2016

Se trata de un libro que contiene las conferencias Weindenfeld 2015, dictadas en la Universidad de Oxford. Esta cátedra instaurada con el nombre del patrocinador es de literatura europea comparada, anteriormente ha sido realizada por grandes personajes literarios, como Mario Vargas Llosa, Umberto Eco y George Steiner, entre otros. El libro recoge el ciclo de conferencias completo. Cercas utiliza como tema central de su ensayo su concepto de la novela; por supuesto el ciclo de la novela lo hace partir de El Quijote de Cervantes como primer ejemplo de su concepto, pero pone otros como grandes muestras de la novela, como Los cachorros de Vargas Llosa o Moby Dick de Herman Melville, entre otras, primero parte por decir que la novela no se inicia con El Quijote, sino con El Lazarillo de Tormes que afirma no es de autor anónimo, sino apócrifo. Todas las novelas que ejemplifica como grandes en el género tienen un punto ciego, una pregunta sin responder que pasa a ser un poco responsabilidad del lector: ¿Don Quijote estaba loco? ¿Existió? La ballena ¿es en realidad el mal con él que hay que terminar? ¿Quién es el asesino en los cachorros? Cercas regresa en este ensayo repetidamente a su obra Anatomía de un instante que él y sus editores presentaron como novela, aunque gran parte de la crítica, casi nadie restándole valor literario, manifestó que se trataba de una crónica, del relato de un hecho, de una novela, pero con apellido, histórica. Él defiende su postura manifestando que hay preguntas sin responder, ¿Por qué no se tiraron al suelo como todos los demás, Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado?, pero yo añadiría ¿el rey inició el golpe y se echó atrás? ¿La mayoría de los militares estaba en el golpe y recularon cuando el rey lo hizo? La obra de Cercas tiene el inconveniente de que existe mucho material al respecto, incluida una filmación en directo de prácticamente todo el asalto a las Cortes. Pero conforme pase el tiempo, para casi todos, la única obra que perdura es Anatomía de un instante, novela o no, que describe un hecho muy importante. Al final del ensayo de Cercas sobre la novela uno puede estar de acuerdo o no y quedar confuso o confundido, pero lo ha hecho meditar acerca de algunos aspectos de las novelas, en lo que cuando menos yo, no había recapacitado.

Cercas trata otro aspecto ligado sólo marginalmente con la literatura; el papel del intelectual, el experto y destacado en alguna área y que pasa a opinar en la plaza pública de otros temas trascendentales, como la política y en general la vida pública. Cercas se refiere sólo a los escritores, pero yo creo que puede ampliarse a otras disciplinas; un ejemplo es Daniel Barenboim, músico muy brillante, que además es un activista de causas por la paz y un opinador constante. Cercas mismo ejerce de intelectual, además de ser literato y escritor, con frecuencia, cuando menos semanalmente, expresa su opinión sobre la vida pública. En todo caso resalta la dicotomía en que se mueve el intelectual, mientras que como artista puede moverse entre la realidad y la ficción y verter opiniones al respecto, cuando ejerce de intelectual debe asumir la responsabilidad de sus opiniones, que deben estar basadas en la realidad, y el juicio objetivo y la opinión apartada de sesgos, difícil muy difícil. Relata cómo los intelectuales han ejercido desde hace varios siglos con mejor o menor tino, mayor o menor acierto, pero muchos de ellos logran tener un gran impacto tanto en la opinión pública como en los círculos del poder.

El punto ciego es un libro muy interesante con dos ventajas agregadas: es breve y fácil de leer.

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