Los felinos del INER. Una presencia inevitable

INER felines. An inevitable presence.

Med Int Méx. 2021; 37 (4): 603-606. https://doi.org/10.24245/mim.v37i4.3977

José Luis Sandoval-Gutiérrez

Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

Según la Real Academia de la Lengua (RAE) la definición de mascota es:1

Del fr. mascotte.

1. f. Persona, animal o cosa que sirve de talismán, que trae buena suerte.

2. f. Animal de compañía. Tienda de mascotas.

3. f. And. Sombrero flexible.

También puede considerarse lo siguiente:2

Mascota es un término que procede del francés mascotte y que se utiliza para nombrar al animal de compañía. Estos animales, por tanto, acompañan a los seres humanos en su vida cotidiana, por lo que no son destinados al trabajo ni tampoco son sacrificados para que se conviertan en alimento.

El gato era uno de los muchos animales hermosos cuyos atributos se veneraban en el Antiguo Egipto. Se lo asociaba sobre todo con la protección. Inicialmente era una encarnación del dios Ra como matador de la serpiente Apofis, pero alcanzó el summum de su influencia cuando se lo consideró encarnación de la diosa Bastet.3 Figura 1

A nivel internacional los gatos más famosos son las caricaturas de Garfield y Kitty. Figura 2

Si el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER) tuviese que nombrar a un animal como mascota oficial de la organización, sin duda, sería un gato, explicaré el porqué de esta afirmación.

Desde la llegada a nuestro hospital se respira un ambiente ecológico sin parangón en otras instituciones de salud en el país, el denominado bosque del INER ha permitido que muchas personas encuentren un sitio de paz y confort con solo caminar por los pasillos de las instalaciones, todo esto se formó en el decenio de 1930 con el objetivo de que los pacientes con tuberculosis tuviesen terapias continuas de aire limpio, desgraciadamente no existía una terapia curativa en esa época y, siguiendo las recomendaciones internacionales, el descanso con inhaloterapia natural era la regla.

Algo que inicialmente sorprende en ese bosque es encontrar a unos seres que lo disfrutan enormemente, los cuales los vemos en camadas y en un número considerable de decenas, son los denominados gatos del INERFigura 3

La mayor parte de ellos gozan del afecto y apoyo de personal, son alimentados, cuidados y apapachados por muchas personas, entre ellas yo en alguna época de mi carrera profesional.

Tuvimos en el Instituto a un intelectual adorador de gatos, y supongo, le llenaba de alegría encontrarse en este lugar tan aglomerado de ellos. Figura 4

Todo mundo dice que si la suerte nos hiciera reencarnar en un gato nos gustaría vivir en nuestro Instituto, ya que no corren peligro, son estimados, no hay perros a la redonda y siempre hay un gran campo para jugar.

En alguna ocasión, debido al número insostenible de miembros, se decidió, junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), su esterilización, esta medida no fue vista con agrado por varios miembros del Instituto, pero era necesaria.

Se comenta que el origen de la permisión a este grupo desde la fundación del Instituto fue el control de plagas, lo cual aparentemente lo hacen muy bien porque en nuestras 8 hectáreas de superficie es anecdótico encontrar ratas o ratones, no así algunas ardillas y pájaros de diferentes especies que al parecer no tienen problema en convivir.

Era común el llamado nocturno de los gatos aproximadamente a las 22:00 horas a la residencia médica todos los días, donde sabían que se entregaba a los mismos la colación nocturna de la guardia y ellos iban por su dotación, si la misma no era proporcionada, empezaban a maullar de una forma de exigencia a dicha prestación.

En una ocasión hubo una junta en Enseñanza, ya que se informó por el servicio de limpieza que había mucha comida tirada en el descanso médico muy sugerente de una batalla campal entre residentes de guardia, posteriormente una investigación demostró que los gatos se habían metido por la ventana aprovechando que no había ningún galeno en ese momento y decidieron darse un festín con lo que había en ese momento (tortas de jamón con queso), pero como solo les deleita la carne decidieron tirar el resto al piso.

Es importante mencionar que nunca han invadido los pabellones de los pacientes, aunque los mismos los miran a través de la ventana jugando en el pasto y árboles.

Probablemente hay muchas consideraciones a futuro en valorar su estancia y permanencia en nuestro lugar de trabajo, pueden argumentarse control de infecciones, cuidado animal, no lugar para mascotas, etc.

Pero es innegable la alegría que ha proporcionado todos los días tan solo su presencia en más de 8 décadas.

Desde hace 25 años se ha evaluado la conveniencia de tener mascotas en los hospitales4 para mejoría en los cuidados de personas vulnerables, niños y ancianos. Figura 5

Probablemente, sin habérnoslo propuesto, hemos sido pioneros en ese rubro.

Longa vita feles…

REFERENCIAS

1. https://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=mascota (accesado el 17 de noviembre de 2019).

2. https://definicion.de/mascota/ (Accesado 17 de julio de 2019).

3. Gatos en el Antiguo Egipto. https://es.wikipedia.org/wiki/Gatos_en_el_Antiguo_Egipto. Accesado 18 de noviembre de 2019).

4. New guidance for animals, pet therapy in hospitals. http://www.healthcarebusinesstech.com/animal-visits-hospitals/ (Accesado 18 de noviembre de 2019).

Recibido: 20 de febrero 2020

Aceptado: 24 de febrero 2020

Correspondencia

José Luis Sandoval Gutiérrez

[email protected]

Este artículo debe citarse como: Sandoval-Gutiérrez JL. Los felinos del INER. Una presencia inevitable. Med Int Méx. 2021; 37 (4): 603-606.

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