La niña del hematoma

Manuel Ramiro H

Javier E Peñuelas

La niña del hematoma

Palabras y Plumas Editores. México. 2021

Se trata de una novela escrita por un médico, muy bien escrita, el uso del leguaje es casi exquisito, la necesidad de utilizar el lenguaje médico le resta a este adjetivo, pero le da precisión, los tiempos en que se plantea la obra también son muy interesantes, utiliza con mucho éxito acotaciones de autores distinguidos, especialmente filósofos. Al parecer, se trata de la primera obra de este tipo del autor, y me parece que ha sido escrita a lo largo de muchos años, por algunos indicios se sitúa en 1984 o 1985; el personaje principal en un pasaje menciona que compra un libro recién escrito a la muerte de Cortázar. No sabemos, precisamente, en dónde se desarrolla, el autor parece que vive ahora en Culiacán, pero no parece esa ciudad donde se desarrolla la novela, puede ser Guadalajara o la Ciudad de México. La obra se desarrolla en dos vertientes, una muy posiblemente autobiográfica y que trata de los conflictos que tiene un médico cuando recién termina su especialidad e inicia su trabajo, y la otra, que no sabemos si es autobiográfica o no, y que trata de los conflictos amorosos y emocionales de un médico joven. El personaje central ya había tenido algunos conflictos durante la residencia por mostrarse inconforme ante el sistema sanitario y su funcionamiento, pero al otorgársele una plaza como médico de urgencias, él es internista, y recibir una primera paciente traumatizada que fallece (la niña del hematoma) se desata una tormenta interna, tratando de convertir, de mejorar el sistema de atención del paciente politraumatizado; después un paciente a su cargo muere luego de su ingreso porque no se había detectado un neumotórax. Se desencadena en el Dr. Castell una tormenta, una carrera que tiene como causa la búsqueda de mejor atención para los enfermos, mostrando que en otros países ya se estaba haciendo, pero todo lo hace de manera agresiva, quizá indisciplinada porque al final de la novela no consigue que en su hospital se instalen métodos adecuados de atención; por sus actitudes es despedido (muy probablemente de manera injustificada). La manera en que Peñuelas nos describe las situaciones es cruenta, brutalmente realista, en una parte de la novela pensé que no era una obra para pacientes no médicos y en otra que no era para los médicos porque recrudece situaciones por las que hemos pasado; al final pienso que es para los dos, los no médicos se pueden percatar de la tremenda realidad que tiene atender pacientes en urgencias y las presiones y angustias que acarrea a los médicos y los médicos pueden comprobar que lo que han pasado no es una situación particular, sino que muchos médicos la hemos padecido. La situación personal del personaje lo muestra frágil, víctima de la presión que lo conduce a situaciones extremas que incluso le dificultan sus relaciones personales y amorosas, esta parte no sé que tan autobiográfica sea, la primera sí, incluso el autor tiene publicaciones al respecto en los decenios de 1980 y 1990. Un gran libro, muy bien escrito, cruel, descarnado, pero a veces la atención de los pacientes y la vida del médico así es. En la cuarta de forros y en las portadillas se nos dice que Peñuelas publicará pronto dos nuevas obras, con temática similar; sin duda habrá que leerlas.

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